NAVAJA DE OCKHAM
| Autor / Escuela asociada | Guillermo de Ockham (Nominalismo) |
| Época histórica | Edad Media (Escolástica tardía) |
En cristiano: Es el principio de la sencillez. Ante dos teorías que explican exactamente lo mismo con el mismo resultado, la explicación más simple suele ser la correcta. Es un aviso para dejar de complicarse la vida buscando explicaciones enrevesadas o misteriosas cuando tienes una respuesta lógica delante de las narices.
Contexto Filosófico
En la Edad Media, los filósofos se pasaban la vida inventando conceptos abstractos complejísimos (como «las esencias», «las sustancias universales» o las fuerzas invisibles) para intentar explicar cómo funcionaba el mundo y la religión. Guillermo de Ockham llegó harto de tanta palabrería y decidió poner orden con un principio metodológico que pasó a la historia como el Principio de Economía (o, de forma más gamberra, la «Navaja de Ockham», porque sirve para afeitar o podar todo lo que sobra).
Ockham lo resumió con una frase en latín: «Pluralitas non est ponenda sine necessitate», que significa que no hay que multiplicar las cosas sin necesidad. Si un fenómeno de la naturaleza se puede explicar perfectamente observando el mundo físico, no hace falta que te inventes una teoría metafísica invisible o una fuerza mágica para justificarlo.
Por ejemplo: si te despiertas por la mañana, sales a la calle y ves que el suelo está completamente mojado, tienes dos teorías. La teoría A es que ha llovido por la noche. La teoría B es que una flota de ovnis invisibles ha bajado a regar el asfalto con agua de Marte. Ambas teorías explican el suelo mojado, pero la Navaja de Ockham te dice que te quedes con la A, porque requiere asumir muchísimas menos variables extrañas.