Estudiante aplicando el estoicismo para mantener la calma y controlar los nervios en un examen
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El secreto de los filósofos griegos para que los exámenes no te amarguen la vida

Domingo por la tarde. Mañana tienes un examen importante, llevas horas empolvando apuntes y, de repente, te entra el agobio: ¿Y si el profesor pone una pregunta tramposa? ¿Y si me quedo en blanco? ¿Y si suspendo y mis padres me echan la bronca? Tu cabeza empieza a dar vueltas y terminas por no concentrarte ni estudiar bien.

Sentir nervios antes de un examen en 4º de la ESO es lo más normal del mundo. Sin embargo, hace un par de miles de años, un filósofo que empezó siendo esclavo llamado Epicteto inventó una regla mental tan potente que puede borrar ese agobio de un plumazo.

Los estoicos llamaban a esta herramienta la dicotomía del control, y es el mejor hack que vas a encontrar para sobrevivir a la semana de exámenes con la mente completamente fría.

La regla de oro: Las dos columnas de tu mente

Lista 1: Lo que SÍ depende de ti

En esta columna solo entran tus acciones, tus pensamientos y tu esfuerzo. Es decir:

  • Las horas que decides sentarte a estudiar sin mirar el móvil.
  • Irte a dormir pronto para descansar la noche anterior.
  • Hacer esquemas limpios para repasar.
  • Preguntarle las dudas al profesor en clase.

Lista 2: Lo que NO depende de ti

En esta, entra todo lo demás. Cosas en las que, por mucho que grites, llores o te estreses, no puedes influir:

  • El humor con el que el profesor corrija tu examen.
  • Si las preguntas del examen van a ser fáciles o difíciles.
  • La nota que saquen tus compañeros.
  • El ruido que haga el estudiante de al lado con el bolígrafo mientras te concentras.

El error que te hace suspender (y cómo solucionarlo)

Según Epicteto, el sufrimiento y la ansiedad solo aparecen cuando pones tu felicidad y tu energía en la Lista 2. Si pasas la noche agobiado pensando en si el profesor «irá a pillar», estás malgastando una energía valiosísima en algo que tú no puedes cambiar.

El verdadero «Modo Estoico» consiste en aplicar esta frase como un mantra: «Me enfoco al 100% en lo que depende de mí, y acepto con tranquilidad lo que no depende de mí».

Si mañana entras al aula sabiendo que has estudiado lo que estaba en tu mano (Lista 1), tu trabajo ha terminado. Si luego el examen es injusto o el profesor tiene un mal día (Lista 2), eso ya no habla de ti ni de tu valor; es un factor externo. Tu mente debe quedarse en paz.

Tres pasos estoicos para aplicar en tu próximo examen

La próxima vez que sientas que los nervios te bloquean la cabeza en clase, haz este ejercicio de tres pasos rápidos:

  • Detecta el pensamiento: Identifica qué te está asustando (por ejemplo: «Voy a sacar un 4»).
  • Pásale el filtro estoico: Pregúntate: ¿Esa nota final depende de mí ahora mismo? No de forma directa, lo que depende de ti es la frase que estás escribiendo en este preciso segundo.
  • Vuelve al presente: Olvídate del resultado final y pon toda tu atención en la pregunta que tienes delante. Ve paso a paso, palabra a palabra.

Hackea tus notas con la mente fría

El estoicismo no consiste en ser un robot sin sentimientos, sino en ser lo suficientemente inteligente como para no regalarle tus nervios a cosas que no puedes controlar. Si entrenas esta mentalidad, no solo mejorarán tus notas porque harás los exámenes más concentrado, sino que vivirás el curso muchísimo más tranquilo.

En Bellasofía queremos que aprendas a usar la filosofía como un escudo para tu día a día. Si quieres más trucos prácticos para afrontar el instituto con mentalidad de espartano, no te pierdas los siguientes artículos del blog.

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