Paisaje real pixelándose en código digital representando la hipótesis de la simulación y el genio maligno de Descartes

¿Y si todo lo que sueñas, ves y tocas fuera solo código?

Cierra los ojos un segundo y piensa en lo que has hecho hoy. Has mirado el móvil, has desayunado, has sentido el calor del verano en la calle… Ahora, hazte una pregunta incómoda: ¿Cómo puedes estar 100% seguro de que todo eso ha ocurrido de verdad y no eres un cerebro metido en un laboratorio conectado a una supercomputadora?

Figuras del mundo de la tecnología como Elon Musk han repetido mil veces que la probabilidad de que vivamos en la «realidad base» (la de verdad) es de una entre miles de millones. Postulan que, si la tecnología sigue avanzando, en el futuro seremos capaces de crear simulaciones de mundos tan perfectas que los seres virtuales que vivan en ellas creerán que son reales. ¿Quién nos asegura que nosotros no somos ya esos seres virtuales?

Si vas a empezar 1º de Bachillerato, te alegrará saber que esta paranoia de ciencia ficción no la inventaron los directores de Matrix. La inventó el padre de la filosofía moderna en el siglo XVII: René Descartes.

El experimento definitivo: El Genio Maligno de Descartes

En su obra Meditaciones Metafísicas, Descartes se propuso un objetivo ambicioso: encontrar una verdad tan sólida que fuera imposible de dudar. Para lograrlo, decidió aplicar la duda metódica, que consiste en dudar de absolutamente todo lo que no sea 100% seguro.

Primero dudó de los sentidos (porque a veces nos engañan, como cuando ves un palo metido en el agua y parece doblado). Luego dudó de si estaba despierto o durmiendo (¿quién no ha tenido un sueño tan real que ha despertado confundido?). Pero Descartes fue más allá y planteó su hipótesis más extrema: el Genio Maligno.

Imagine que no existe Dios, sino un genio sumamente poderoso y astuto que emplea toda su industria en engañarme. Imaginaré que el cielo, el aire, la tierra, los colores, las figuras, los sonidos y las cosas externas no son más que engaños y quimeras que él utiliza para poner a prueba mi credibilidad.

Cambia «Genio Maligno» por «Programador informático de una civilización avanzada» o «Inteligencia Artificial» y tienes exactamente la premisa de Matrix. Descartes se dio cuenta de que, si existiera esa entidad engañadora, todo su mundo físico sería falso.

El nacimiento del primer «Hack» filosófico: Cogito, ergo sum

Cuando Descartes se vio en el fondo de este pozo de dudas, atrapado en su propia «simulación», encontró la primera verdad absoluta de la historia de la filosofía moderna.

Se dio cuenta de que, incluso si el Genio Maligno le estaba engañando sobre los colores, las matemáticas y la realidad, había algo que el genio no podía falsificar: el hecho de que él estaba dudando. Y si estaba dudando, significa que estaba pensando. Y si estaba pensando, obligatoriamente tenía que existir.

De ahí nace su famosísima frase: «Cogito, ergo sum» (Pienso, luego existo).

Da igual si vives en Matrix, en un videojuego hiperrealista o en la Francia del siglo XVII; el hecho de que tengas conciencia y te cuestiones tu propia realidad demuestra que eres un ser real. Tu cuerpo o el mundo que te rodea podrían ser un holograma, pero tu mente no.

Los conceptos clave que usarás en el examen de Metafísica

Cuando empiecen las clases en septiembre y tu profesor abra el bloque de Epistemología y Metafísica, vas a ir un paso por delante de todos si manejas estos términos:

  • Escepticismo radical: La corriente filosófica que afirma que el conocimiento verdadero es imposible. Descartes la usa como una herramienta provisional, no definitiva.
  • Dualismo cartesiano: La separación radical entre la mente (lo que él llama Res Cogitans o sustancia pensante) y el cuerpo/mundo físico (Res Extensa o sustancia extensa). Para Descartes, eres fundamentalmente tu mente.
  • Criterio de verdad (Claridad y Distinción): La regla de Descartes para aceptar algo como verdadero. Solo lo que se presente a la mente de forma tan clara que no deje lugar a dudas (como el Cogito) es real.

Prepárate para hackear 1º de Bachillerato

La filosofía de Bachillerato no va de memorizar textos sin sentido; va de aprender a analizar los límites de lo que sabemos. Utilizar el verano para entender estos conceptos con ejemplos que ves en el cine o en las redes te va a dar una ventaja brutal cuando empiece el estrés del curso.

En Bellasofía nos estamos preparando para acompañarte durante todo este año para que apruebes con nota y sin sufrir. Si quieres empezar el curso sabiendo cómo resolver comentarios de texto de Descartes o por qué tu cerebro te engaña, suscríbete y no te pierdas nada.

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