Ojo de mármol con iris de circuitos de neón cian, representando la mirada crítica y radical de la filosofía.

¿Y si te dijera que llevas haciendo filosofía toda la vida sin saberlo?

Cierra los ojos un segundo y piensa en la última vez que te quedaste mirando al techo antes de dormir. Seguro que te ha pasado: empiezas pensando en el examen de mañana, pasas a preguntarte por qué esa persona no te ha contestado al mensaje y terminas con una paranoia mental enorme sobre qué hacemos en este planeta o si el tiempo real existe.

Figuras de las redes sociales y los pódcasts más vistos repiten todo el tiempo que cuestionarse las cosas es el verdadero «superpoder» del siglo XXI. Pues bien, esa necesidad de buscar respuestas sin conformarse con lo primero que te cuentan no es una moda de internet. Tiene nombre y apellido desde hace siglos: es el saber filosófico.

Si vas a empezar 1º de Bachillerato, te alegrará saber que para entender qué es la filosofía no necesitas aprender frases raras de memoria. Solo tienes que comprender las cuatro reglas de juego que la diferencian de la ciencia, los mitos o la religión.

🛠️ Las cuatro reglas que definen el «Hackeo» filosófico

En tu manual de clase verás que la filosofía se define etimológicamente como «amor a la sabiduría», pero lo que realmente te van a pedir en el examen son sus cuatro características fundamentales:

Imagine que la filosofía no es una asignatura para rellenar folios en blanco, sino un sistema operativo que usas para cuestionar la realidad, desarmar verdades absolutas y construir tus propias ideas de forma totalmente libre.

Cambia «sistema operativo» por «herramienta mental» y tienes exactamente las cuatro pautas con las que trabaja cualquier filósofo:

👁️ Saber racional: La filosofía no se inventa cuentos chinos ni depende de que te creas las cosas por fe. Utiliza la cabeza, la lógica y las argumentaciones demostrables. Si defiendes una idea, tienes que ser capaz de explicar el porqué con razones sólidas.

🪵 Saber radical: No te dejes engañar por la palabra; «radical» aquí viene de «raíz». Mientras que las ciencias se encargan de estudiar una parte pequeña del mundo (la biología estudia las células, la física la gravedad), la filosofía no tiene límites. Va a la raíz de toda la realidad y se pregunta por el origen último de absolutamente todo.

Saber crítico: Es el enemigo número uno del «porque siempre se ha hecho así». La filosofía no da nada por supuesto. Es capaz de cuestionar las verdades aceptadas por la sociedad, las tradiciones o el simple sentido común para comprobar si son reales o pura apariencia.

🔐 Saber autónomo: No recibe órdenes de nadie. Aunque la filosofía se apoya en la ciencia o habla sobre la religión, no está supeditada a ningún otro tipo de saber. Piensa por sí misma y tiene sus propias pautas de interpretación.

Prepárate para hackear 1º de Bachillerato

La filosofía de Bachillerato no va de memorizar textos sin sentido; va de aprender a analizar los límites de lo que sabemos. Utilizar el curso para entender estos conceptos con ejemplos que ves en las redes o en tu día a día te va a dar una ventaja brutal cuando empiece el estrés de los exámenes.

En Bellasofía nos estamos preparando para acompañarte durante todo este año para que apruebes con nota y sin sufrir. Si quieres empezar el curso sabiendo cómo resolver comentarios de texto o por qué tu cerebro te engaña, suscríbete y no te pierdas nada.

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