Platón: El filósofo de los hombros anchos
| Fecha y Lugar | 427 a.C. – 347 a.C. | Atenas, Grecia | |
| Corriente filosófica | Idealismo Platónico |
| Su Némesis | Los Sofistas (los «vendehumos» de la oratoria que cobraban por enseñar) |
El Salseo Histórico
Para empezar, «Platón» no era su nombre real; se llamaba Aristocles, pero su entrenador de gimnasia le puso el apodo de Platón (que significa «el de hombros anchos») porque era un tipo corpulento que competía en lucha libre. Su vida cambió por completo cuando conoció a Sócrates, su maestro. Cuando la democracia ateniense condenó a Sócrates a morir bebiendo cicuta, Platón quedó tan traumatizado y asqueado de la política de su ciudad que huyó de Atenas. Intentó tres veces aplicar sus ideas políticas utópicas en Sicilia, pero la cosa salió tan mal que en uno de los viajes el rey de Siracusa se enfadó con él y lo vendió como esclavo en un mercado. Por suerte, un amigo lo reconoció, pagó su rescate y Platón pudo volver a Atenas para fundar La Academia, la primera universidad de la historia.
Sus 3 Ideas Bomba
Por qué sigue importando hoy
Platón inventó el concepto de «Idealismo», y aunque su teoría de las ideas suene antigua, hoy en día vivimos más metidos en su Mito de la Caverna que nunca. Las pantallas de nuestros smartphones, los filtros de Instagram y los mundos virtuales son las nuevas «sombras en la pared» de la cueva que nos creemos que son reales. Platón nos sigue invitando, 2400 años después, a apagar las pantallas, romper las cadenas de la distracción y salir al exterior a buscar la verdad con nuestra propia mente.