Composicion visual que compara el cerebro racionalista frente al ojo empirista para mostrar las diferencias de Descartes y Hume
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El combate del siglo en la Modernidad: ¿La verdad está en tu mente o en tus ojos?

Imagínate que quieres saber cómo es el último modelo de iPhone que acaba de salir al mercado. Tienes dos formas de descubrirlo:

  • Método A: Te encierras en una habitación a oscuras, cierras los ojos y usas la lógica pura y las matemáticas para deducir cómo debería ser el teléfono perfecto basándote en principios lógicos.
  • Método B: Vas corriendo a la tienda más cercana, lo coges con tus manos, trasteas con la pantalla, miras la cámara y lo pruebas por ti mismo

¿Cuál de los dos métodos te parece más fiable? Aunque para el mundo de la tecnología el método B es el único que tiene sentido, en la historia de la filosofía esta pregunta desató una guerra intelectual que duró siglos.

Hablamos del choque definitivo entre las dos corrientes más importantes de la Edad Moderna: el Racionalismo de René Descartes (Team Habitación a oscuras) y el Empirismo de David Hume (Team Ir a la tienda).

Si estás preparando la PAU de Filosofía, este mapa comparativo es una mina de oro para asegurar los puntos de la pregunta de relación entre autores. Vamos a ponerlos frente a frente en el ring.

Asalto 1: ¿De dónde nace el conocimiento?

El primer gran punto de fricción es el origen de todo lo que sabemos. ¿Con qué herramientas venimos al mundo?

  • Descartes (Racionalismo): No te fíes de tus sentidos; los ojos y los oídos te engañan a menudo (como cuando pones un lápiz en un vaso de agua y parece torcido). El único conocimiento seguro nace de la razón. Además, Descartes defiende que nacemos con ideas innatas: conceptos como «Dios» o las «Matemáticas» ya vienen grabados de fábrica en nuestro cerebro desde el nacimiento.
  • Hume (Empirismo): Tu mente al nacer es una tabula rasa, es decir, un lienzo en blanco o una pantalla sin aplicaciones instaladas. No existe ninguna idea innata. Todo lo que piensas, imaginas o sabes ha tenido que entrar obligatoriamente a través de la experiencia sensible y de los sentidos. Si no puedes ver, oír o tocar algo, simplemente no existe.

Asalto 2: El método para descubrir la verdad

Cada filósofo diseñó su propia estrategia de investigación para que nadie pudiera colársela.

  • Descartes: Su modelo ideal son las matemáticas y la geometría. Usa un método deductivo: parte de una verdad absoluta e innegable que descubre pensando (el famoso «Pienso, luego existo») y, a partir de ahí, va deduciendo cómo es el resto de la realidad con lógica matemática pura.
  • Hume: Su modelo ideal es la física y las ciencias de la naturaleza. Usa un método inductivo: observa los hechos particulares del mundo real repetidas veces y, mediante el análisis de esas impresiones concretas, elabora leyes generales (aunque advierte que estas leyes son solo probabilidades basadas en la costumbre, nunca certezas absolutas).

La Tabla Comparativa Definitiva para la PAU

Para que la repases este verano y la dejes memorizada para los exámenes, aquí tienes la estructura de contrastes que busca el corrector de la PAU en la plantilla de evaluación:

Criterio de comparaciónRené Descartes (Racionalismo)David Hume (Empirismo)
Origen del saberLa Razón humana.La Experiencia sensible.
Ideas InnatasSí existen. Vienen de fábrica en la mente.No existen. La mente nace vacía.
Modelo CientíficoMatemáticas y Geometría.Física y Ciencias Experimentales.
El «Yo» (El Alma)Es una certeza absoluta (Sustancia pensante).Es una ilusión. Solo es un haz de recuerdos.
Existencia de DiosDemostrable mediante la lógica y la razón.No demostrable. No tenemos ninguna impresión de Él.
MetafísicaEs la reina de las ciencias.Es un timo. Debería ser arrojada al fuego.

Cómo lucirte en la redacción de la pregunta

Cuando estés redactando este contraste en tu examen de la PAU, remata tu respuesta explicando las consecuencias históricas de este debate.

Cuenta que el Racionalismo de Descartes pecaba a veces de excesiva fantasía (inventándose teorías metafísicas incomprobables), mientras que el Empirismo de Hume era tan radical que caía en el escepticismo (diciendo que la ciencia no puede asegurar el futuro). Tuvo que llegar un tercer filósofo, Immanuel Kant, para fusionar lo mejor de ambos mundos. Pero esa ya es otra historia.

Llegar a septiembre sabiendo distinguir con precisión quirúrgica el mapa mental de Descartes y el de Hume te va a dar una seguridad descomunal. Sigue aprovechando el parón veraniego en Bellasofía para blindar tu nota.

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