Filosofía a martillazos: ¿Y si todo lo que te han enseñado fuera una mentira?
Imagínate que llevas toda la vida jugando a un juego de mesa cuyas reglas odias. El juego es aburrido, te penaliza cada vez que intentas hacer algo divertido, premia a los jugadores que se quedan quietos y, encima, si protestas, te dicen que irás a la cárcel. Un día, harto de la situación, decides hacer lo único lógico: le pegas una patada al tablero, mandas las piezas a volar y dices: «A partir de ahora, las reglas las pongo yo».
Eso es, básicamente, lo que hizo Friedrich Nietzsche con toda la historia del pensamiento.
Nietzsche no es un filósofo normal de los que escriben teorías aburridas en su despacho. Él se autodefinía como un «filósofo con un martillo». ¿Su objetivo? Darle golpes a las grandes verdades de Occidente (la religión, la moral tradicional, la ciencia) para demostrar que están huecas por dentro, como las estatuas de escayola. Si te toca este autor en la PAU de Filosofía, estás de suerte: es el más disruptivo, el más pasional y, si entiendes sus conceptos clave, el más fácil de defender para sacar un notón.
Lo Apolíneo y lo Dionisíaco: El origen del problema
Para entender el ataque de Nietzsche, hay que viajar a la Antigua Grecia. Él decía que al principio, la vida era maravillosa porque los griegos entendían la realidad a través de dos fuerzas de la naturaleza que se compensaban perfectamente:
¿Cuál fue el gran error histórico según Nietzsche? Que llegó Sócrates (y después Platón y el Cristianismo) y decidieron que lo dionisíaco era malo, pecaminoso y peligroso. Encerraron la vida en el búnker del orden apolíneo. Inventaron que este mundo no vale nada y que lo importante es «el más allá» o «el mundo de las ideas». Para Nietzsche, esto fue una cobardía: el ser humano inventó la religión y la moral racional porque tenía miedo de vivir la vida real con su caos y su dolor.
Los 3 conceptos bomba que tienes que dominar para la PAU
Si quieres que el corrector de la PAU se quede con la boca abierta, tienes que explicar impecablemente sus tres tesis más famosas:
1. La Muerte de Dios y el Nihilismo
Cuando Nietzsche dice que «Dios ha muerto», no se refiere a un asesinato real. Lo que está anunciando es un hecho histórico: la sociedad moderna ya no necesita a Dios para explicar el mundo ni para organizar la política. El problema es que, al quitar a Dios, nos quedamos sin un suelo firme bajo los pies. Caemos en el nihilismo (del latín nihil, nada): la sensación de que la vida ya no tiene un sentido automático ni unos valores sagrados que nos digan qué hacer.
2. La Moral de Esclavos vs. Moral de Señores
Nietzsche analiza la historia de la ética y descubre que el cristianismo dio la vuelta a los valores naturales.
3. El Superhombre y la Voluntad de Poder
¿Cómo salimos del nihilismo y de la moral de esclavos? Convirtiéndonos en el Superhombre (Übermensch). No pienses en un superhéroe de Marvel con capa. El Superhombre es la persona que asume que Dios ha muerto, acepta la vida con su caos (voluntad de poder) y tiene el valor de crear sus propios valores, como un niño que inventa un juego nuevo sin pedir permiso a nadie.
¿Cómo salimos del nihilismo y de la moral de esclavos? Convirtiéndonos en el Superhombre (Übermensch). No pienses en un superhéroe de Marvel con capa. El Superhombre es la persona que asume que Dios ha muerto, acepta la vida con su caos (voluntad de poder) y tiene el valor de crear sus propios valores, como un niño que inventa un juego nuevo sin pedir permiso a nadie.
Rompe los esquemas este verano
Nietzsche es el antídoto perfecto para el aburrimiento académico. Estudiarlo te obliga a cuestionarte por qué haces lo que haces, si tus valores son realmente tuyos o si estás siguiendo el camino que la sociedad ha diseñado para ti por pura inercia.
Dejar este post publicado y leído antes de que empiece el curso te sitúa en una posición privilegiada para el tercer bloque de la PAU. Ya tienes los pilares de la historia del pensamiento totalmente estructurados. ¡A por todas!